El poema de retrato

Cuando, bajo el montón cuadrangular
de tierra fresca que me ha de enterrar,

y después de ya mucho haber llovido,
cuando la hierba avance hacia el olvido,

aún, amigo, mi mirar de antaño,
cruzando el mar vendrá, sin un engaño,

a envolverte en un gesto enternecido,
como el de un pobre perro agradecido.

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